Biografía
Deborah Silberer descifra sus primeras partituras a los tres años. A los cinco, comienza el piano. A los siete, da su primer concierto — una pieza de Daniel Türk y una Bagatela de Beethoven.
La infancia está marcada por los conciertos de alumnos, varias veces al año. La música no es una elección. Es una lengua materna.
Estudia en la Hochschule en Alemania, una formación clásica rigurosa. Luego Bruselas. Una pausa. Un silencio.
Y un nuevo comienzo.
A los veintitrés años, descubre el Museo del Cine en Bruselas. Le confían el acompañamiento en directo de películas mudas. Es una revelación: el piano ya no es un ejercicio solitario frente a una partitura. Se convierte en un diálogo vivo con la imagen, el tiempo, el público.
Trabaja allí hasta el año 2000, acompañando cientos de proyecciones.
Luego México. Diez años, veinte años. Los festivales de Morelia, Guadalajara, Durango. La Filmoteca de la UNAM, la Cineteca Nacional. Il Cinema Ritrovato en Bolonia. Cientos de películas, miles de improvisaciones.
Hoy, radicada en México, Deborah se presenta regularmente en Le Papillon en la Ciudad de México, donde ella misma programa las películas que acompaña. Compone para teatro, explora las técnicas extendidas del piano, y persigue una búsqueda: la de un sonido que escapa a las categorías.
La formación clásica nutre la improvisación, pero no la encierra.